1
Los rayos del sol acarician mi blancura
las nubes muertas han hecho de mis lágrimas
algo mas que dolor al revolver el pasado.
Eludir la realidad, para que el recuerdo
finja la necesidad que da vueltas en mi cabeza.
El viento roza mi rostro y deja la humedad
que le hace falta a la razón y a los años.
Tranquila,
por un momento el alma, el elixir de la vida
que derroche por no querer las oportunidades...
sin embargo; preferí escapar.
2
A llegado la tarde
y con ella el olor
de las reminiscencias
las arañas meriendan
el silencio de mis pasos
que arruinan el tedio
de la tarde de jueves.
3
Me esperas desnuda
acaso despierta
me esperas inconclusa.
Entraste en tu
propia noche,
buscas mi sombra
buscas a ratos.
Revuelves tus ansias
duermes…
espías todos mis círculos
todas mis reservas.
4
Dos, tres,
salta la nube
canta el sol
y yo sigo aquí.
Arriba sin par
el cielo nos siega
la noche grita
y el duende duerme.
Un paso, una campana
sabes que en tu mano,
algún infierno.
Me tomas
y yo te espero,
me espero...
5
Lo atraparon
y lo llevaron
a la sinagoga.
Hincado Ante una
seudo autoridad
lo sentenciaron.
En aquellos tiempos
nadar contra la corriente
no era tan grave como
bañarse dos veces
en el mismo río.
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