Gabriel París


YO TE OFRECÍ MIS MANOS

En colaboración con Luis Eduardo. 

En la alta soledad, la lluvia, 
Para que no estuvieras sola 
Yo te ofrecí mis manos. 

  En el camino hubo niebla, 
  Y se enfriaron mis manos, 
  Para que no se enfriaran las tuyas; 
  Yo te ofrecí mis manos. 

  Era la hora de la melancolía 
  Llena de los minutos del recuerdo. 
  Para que no murieran las mías 
  Yo necesitaba tus manos. 

  Parece que se fue la vida. 
  Solo pude tocar la impalpable 
  Mano que tiene la soledad. 
Para volver a sentir algo de vida; 
Yo necesitaba tus manos. 

  En este juego amoroso, 
  Yo fui quien perdió. 
  Melancólicas flores marchitas 
  Quedaron tras mis pasos. 
   Yo te ofrecí el corazón 
  Extendido en las manos. 
   Y Tú no lo quisiste; humana. 

   Iba caminando sólo  y triste 
    Dejando un rastro de flores marchitas; 
      Del alma.










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