YO TE OFRECÍ MIS MANOS
En colaboración con Luis Eduardo.
En la alta soledad, la lluvia,
Para que no estuvieras sola
Yo te ofrecí mis manos.
En el camino hubo niebla,
Y se enfriaron mis manos,
Para que no se enfriaran las tuyas;
Yo te ofrecí mis manos.
Era la hora de la melancolía
Llena de los minutos del recuerdo.
Para que no murieran las mías
Yo necesitaba tus manos.
Parece que se fue la vida.
Solo pude tocar la impalpable
Mano que tiene la soledad.
Para volver a sentir algo de vida;
Yo necesitaba tus manos.
En este juego amoroso,
Yo fui quien perdió.
Melancólicas flores marchitas
Quedaron tras mis pasos.
Yo te ofrecí el corazón
Extendido en las manos.
Y Tú no lo quisiste; humana.
Iba caminando sólo y triste
Dejando un rastro de flores marchitas;
Del alma.
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