No soporto
A veces, no soporto ser tu amigo
no soporto, solo verte así...
que mi boca cada noche de viernes
grite Tu Nombre, dentro de mi...
A veces, no soporto ser tu amigo
y cada madrugada,
mientras sueño contigo
duermo en sabanas mojadas...
No soporto no tenerte,
por mas que lo intento,
nunca dejo de quererte
y recordar nuestros momentos.
Que misterios de la vida,
que gran enigma es el destino,
quién encontrarme hizo
con mi dama apasionada.
No soy yo ...
el que toca esta guitarra
el que canta esta canción...
No soy yo ...
el que escribió este poema,
... lo escribió mi corazón...
No soporto que digas
que te tienes que marchar,
mis ojos entristecen
por no poderte siempre mirar...
No quiero mis labios secos
con sabor de agua de mar,
lo que quiero es miel de tu boca,
que pronto pudiera besar...
No soporto que mi cabeza
ya cansada de pensar,
me pregunte cada noche
si ese momento pronto ha de llegar...
NO ME PIDES UN POEMA
Mujer, no me pides un poema...
De cualquier forma
veré si saco alguno sobre el tema.
Primero, busco aquí, en mi corazón...
luces, luciérnagas, y rosas,...
estrellas, flores y mariposas.
Pongo a los pies el sol para tí,
te llevo de paseo en mágico carruaje,
daremos una vuelta al cosmos,
nos crecerán impresionantes doradas alas
y buscaremos el placer con devoción salvaje.
Luego me digo, ... que ya tú misma,
eres un poema.
Que puedo decir que no haya dicho!
Que eres tierna, y a su vez apasionada,
que eres como un cielo estrellado.
Que eres mi princesa adorada,
Que eres insaciable,
Que eres mi dama de sensual tallado.
Balbuceamos cosas indecentes,
Nos amamos como locos,
Casi somos incoherentes.
Nos salimos del mundo prudente,
que importa amor,? ... si todo es nuestro,
disfrutemos la pasión intensamente.!!!
No me pidas , Mujer, un poema...
No hace falta
De todos modos siempre pienso en tí.
Con las alas del alma
Con las alas del alma desplegadas al viento,
encuentro la esencia de mi propia existencia
sin perder motivación, me digo que puedo ...
Y sin embargo, me muero de miedo,
me muero de miedo pero sigo adelante.
Con las alas del alma desplegadas al viento,
Un nuevo querer me reinventó,
ahora, solo lo disfruto en su justo momento,
Y al vivir cada instante
y al gozar cada intento,
sé que alcanzo lo grande.
Con las alas del alma desplegadas al viento,
atesoro tu sensualidad cuando tiendo las manos
a favor del encuentro de mis dedos
con la suave piel de tus nalgas y tus pechos.
Y con el recuerdo de esos momentos
al pasar a los días de lejanía
me alimento como si fueras un dulce manjar
que no quisiera que se me acabara.
Con las alas del alma desplegadas al viento,
ante cada noticia de ti, cada saber de ti ...
me cimbro de pasión por dentro
y me entristece no tenerte en mis brazos,
mi pena y heridas son de espacios de soledad.
¡ESA PASION PROHIBIDA!
Hoy día, mi mágica mujer,
eres algo especial,
que me llena la vida
de continua ilusión,
envuelta en la pasión,
que yo no conocía.
Nos queremos, tal vez,
de una forma que no existía
para otros amantes.
Porque con tu prudencia,
logramos sostener,
nuestra pasión fascinante.
Pero al estar viviendo nuestra pasión,
y encontrarnos con la realidad,
veo claro el camino, gracias a ti.
La luz de lo real,
alumbra sin piedad,
nuestra pasión prohibida.
Y así, a veces nos alejamos,
pues la vida siempre juntos
es algo imposible.
Cada cual continuamos
arrastrando la melancolía,
provocada por una pasión
contenida por la distancia .
En un tiempo,
fuiste algo normal,
pero hoy confieso
que me cuesta aceptar,
cuando te veo pasar
que hoy me pierdo por tus besos.
SIGUEME SIN MIRAR A NADIE
Sígueme sin mirar a nadie,
y que nadie te vea.
Tengo un lecho de hojas esparcidas
caídas desde el otoño,
donde mis ansias con las tuyas
ahí desearían quedar fundidas de placer
Te llamo con el grito de un amante
ven! que tu pasión me enloquece,
ven! y desnuda tu cuerpo
para que mis labios toda te bese
Quiero tu cuerpo apetecible
desnudo y anticipado
para que beba de la fuente prohibida
con el deseo ferviente de tu amante
En la sombra de un lecho húmedo y erecto
haremos de el tiempo horas maravillosas,
haremos de el amor una locura nuestra
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