Iris Van de Casteele


Mediodía

Tanto he amado
que ni siquiera me
acuerdo de cúanto es
tanto tanto y tantos.

Ahora que necesito
de un simple cariño
que no es mucho
que es casi nada

no hay 
no lo hay
nada hay.

Me voy a morir,
aquí a mediodía
estirada sobre las sábanas,
pensando que casi todos los
muertos reciben de los vivos
un último beso.

Al cerrar los ojos

Como las hoces
en los arrozales
que brillan 
vibran
cortan :
así en mi 
siento la hoz

cada día 
más honda
más brava
más breve
me va cortando
en mil pedernales

y es grande
lo que escucho.

Encanto

Te acordarás de mí
como de un ser entrañable
que en este mismo instante
está alumbrando tu camino

no soy más
nunca he sido
has entrevisto
un manantial
rocío
un fuego fugaz

una tierna alborada
que amas tanto
que siempre amarás
sin poder alcanzarla.

Hacia el Chaco boreal

Destierro de por vida
esperanza aniquilada
pesares
no los escogí.

No sé dónde estoy.
No sé más quién soy.

Pues sí eso lo sé :
algun compañero
un hombre entero
nos levantará
a mi cruz y a mí

y llevará 
este cargamento sagrado
a su morada la más íntima
la mía la más última.




Regresa a la página principal

Regresa a la página del poeta invitado