CincoTemo al mar y a tu sonrisa,
a la mentira de ser un hombre, de ser tuyo.
A colapsar en un abrazo que me colme de abandonos.
Ahora me entrego a medias y asustado,
con la certeza de no sobrevivir otra noche.
Por eso pongo música,
para ser conspirador y sentirme a cubierto.
Esas notas del piano y las sombras que perfilan tu rostro,
son igual de efímeras,
son triunfos de un instante.
Mortalmente herido,
me gusta tropezar con tu mirada,
son tus ojos negros el sutil espejo de la noche viva,
en ellos se reflejan universos
y yo mismo.
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