Como extraño…
En la noche sus suspiros
y en las albas, cimitarras.
¡Ay, soledades impasibles!
…son exilio lapidario.
Que si el dividendo es ausencia,
¡Prefiero la bancarrota!
Que si lucros baladíes espigo…
¡Será en pecunia y no en gemidos!
Cuanto me duele vivir,
¡Seguro más que morir!
Demasiado tarde…
El día nace al fin sin ti…
Frío y gris como una pena,
¡Hasta el cielo pardo se siento falto de cobijo!
Luego, por la tarde sospeche…
¡Que el sol se había quedado a dormir contigo!
Y no salió…
Después desconsolado,
-Al aguardo de tus sueños-
Imaginé que al alba las gentes preguntaban:
¿Y el sol?, ¿Y el sol?... Sin darse cuenta,
-¡Que el sol de invierno es muy remiso!-
¡Igual mi amor desventurado!
Que arribó a tu corazón tal vez…
-Demasiado tarde-
|