Fernando Vallerstein


la noche de la sierva

De la mano

por miedo a los robos,

ya pasó la navidad

vi las copas turbias

y los que estaban

solos

están menos 

solos

ya vomitaron la comida

con bombas de chocolate

los vidrios quedaron 

por el piso

por donde caminamos

lentos y de rodillas

con velos

eternamente blancos

con un andar deslizante

las escaleras mecánicas

invaden la avenida córdoba

y sus tiendas de vanidades

a la moda siempre a la moda

maniquíes plastificados a cuerda

creo que a cuerda

te parece que acuerda?

acordamos que acuerda

por el movimiento de sus brazos

como soldaditos de un cuento

por la sonrisa que astilla la cara

harapientos de carne y hueso

sí! existen

los harapientos de carne y hueso

en mi barrio y en todos 

y la ilusión

se transformó en alegría

un torbellino de trapos

corriendo por la noche

peluquitas multicolores

y nosotros de la mano

por miedo a volarnos

el cielo baja  hasta nosotros

nos enceguecemos con el brillo

que se refracta en los ojos

me arrancaría los ojos,

recuerdo un poema

que no quiero recordar

te arrancaría los ojos

me confiesa el cartel

lo subliminal de la palabra

el pensar que todo termina

mujeres recién peinadas me miran

las ignoro y me siguen

aceleramos el paso apretándonos  la mano por miedo al secuestro le grand 
Galería Pacífico con todas sus entradas, con todos sus botones respira por sus
techos un sueño transformado en imágenes señoras señoritos todos anhelando la
bendición del sagrado corazón de Jesús










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