Los días vacíos
Esos días tan muertos
que ni siquiera la pena te da pena.
Esos días vacíos en que no ocurre nada.
Las horas no pasan; caen
ingrávidas, como plumas, como pétalos muertos,
como hojas caducas, llevadas
por un viento caliente que adormece.
La mente, desvanece la vida, y la sangre
transcurre tibia por las venas cansadas.
Son las horas vacías de la nada en la nada,
con la abulia instalada en la alcoba del alma.
Ni colores, ni luces, ni notas
de música, despiertan
una sola emoción; ni siquiera la angustia.
Esos días monótonos...vacuos...
Una oscura neblina te envuelve,
una enorme sordina te acalla
la llama vital, y hasta el habla
se torna cansina, callada,
sin sílabas. Yel poema
no brota; se atasca
sin poder dae salida a ese sueño
que sueña en la nada
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