LA NOCHE Y FABIOLA
A Fabiola Mendoza M
La noche compañera mía
llega llena de cintilaciones
que traen connotadamente tu nombre,
amor cernido a mi alma.
Todo espacio esta amarrado
al recuerdo de tus ojos y no hay oscuro,
sombrío o claro lugar mío en que no entres
vencedora
de todo igual que el relámpago:
intensa, sonora lumínica.
Te rompes, te deshaces en ases celestes
de luz de plata y luna y yo siento
que en mis manos cabes como si fueras
diminuta como una flor anaranjada y azul del estío,
como si no hubiera otro lugar en que quepas
mas perfectamente que en mi cerrada alma
en mi bucólico corazón u en mi ávida boca:
ebria de la miel de tus contornos
dorados y morenos.
Y aguardo el alba desde el umbral de mi esperanza
diciendo nocturnamente tu nombre:
Fabiola.
Amando todo porque
de cansados lugares as llegado
toda mía a estos brazos tercos
que desde siempre te esperaron.
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